POR FIN LLEGAMOS A NUESTRA NUEVA CASA
POR FIN LLEGAMOS A NUESTRA NUEVA CASA Uiii, que aventura, casi nos perdemos, suerte que la furgoneta sabía muy bien dónde íbamos y al llegar encontramos un jardín muy grande, donde podernos perder entre las plantas , las casitas, los rincones y los pasillos. Había todo lo que necesitábamos para ser felices, correr, ladrar a los bichos, sobretodo a los gatos que se paseaban por el jardín sin contemplación... Podemos comer, beber a nuestro aire, sin problemas y además una vez al día salíamos a pasear por el bosque y las viñas...